Maltrato en vidas pasadas por clarividencia y la memoria celular

Trisquel

En este artículo voy a hablar en primera persona de un tema que me ha tocado vivir y que hoy en día trato de sanar completamente: el maltrato por haber tenido despierta la visión espiritual. Por ello, es el artículo más importante de esta web.


Falsa religión y violencia

Desde los tiempos más inmemoriales de existencia en el planeta Tierra, se ha juzgado y maltratado a los seres que han tenido ideas y sentimientos muy diferentes al resto y que han atentado contra lo más profundo de las creencias radicales de los individuos.
Siempre que se ha creado una organización alrededor de un ideal divino, se ha ido subjetivando y orientando esa creencia egoístamente hacia el interés de los pocos que la han controlado, creándose a raíz de ello extremismos ideológicos, violencia injustificada y una pérdida de la esencia de lo divino.

Y esto, en diferentes formas, es lo que ha ocurrido en la mayor parte de las diversas religiones del mundo, entre las que observaremos las que a continuación expongo:

Si dirigimos nuestra mirada a la India y la religión hindú, nos encontramos que algunas personas religiosas y enfocadas en el espíritu, se han otorgado a sí mismos su actual posición social y hegemonía con la creación de las castas, siendo la suya la posición más alta, aprovechándose del gran poder de la religión en este país.
En el Islamismo, tergiversando las enseñanzas del profeta Mahoma, se le ha presupuesto mayor dignidad e importancia al hombre que a la mujer, predominando en este caso la ley del "más fuerte".
Si hablamos del Cristianismo, no podemos olvidar en especial la época de la Inquisición y es en este aspecto en el que voy a incidir porque es el que nos toca personalmente a mi familia y a mí.
Remontándonos a la época en la que el gran maestro Jesús dejó el plano físico corporalmente, sus enseñanzas formaban parte de la mente de muchas personas que habían estado en contacto con Él, pero éstas se transmitían de unos a otros más bien a través de grupos reducidos y por el boca a boca principalmente.
No fue hasta décadas más tarde cuando se empezó a plasmar a través de escritos en gran medida la vida y enseñanzas de Jesús, habiendo sido distorsionada la información con el paso de los años, perdiendo su fidelidad a la Verdad, con frecuentes intereses, a veces inconscientes, fruto del egoísmo de algunos.
A partir de esta información distorsionada en parte, se creó con el tiempo la Biblia y las organizaciones autodenominadas cristianas.
Una de ellas, la principal, que es la católica , desde el principio modificó a su antojo las pautas de lo que según ellos son las palabras originales de Jesús, ocultando los conocimientos más profundos de su enseñanza y suprimiendo o haciendo más inteligibles otros aspectos de su doctrina como la reencarnación o el hecho de la existencia de Dios y todo su amor y potencialidades íntegramente dentro de cada uno de nosotros. Al no reconocer esto han tratado de ponernos a sus pies, creando el falso concepto de pecado y haciéndonos creer que debíamos seguir sus preceptos para salvarnos.
Y en ese intento de monopolizar la idea de Dios y de la Verdad, han ido en contra de todo aquel que ha manifestado una idea mínimamente contraria a sus propios principios.
Desde la primitiva organización católica que llega hasta nuestros días y debido en gran parte a la creación de jerarquías dentro de su núcleo, este grupo cristiano empezó a hacer un abuso de su poder y a censurar y hacer desaparecer toda la información y personas con ideales peligrosos para su supervivencia, al dejar éstos en evidencia a algunos de los falsos postulados "cristianos", yendo más allá de ellos en cuanto a la profundidad comprensión espiritual se refiere.
Entre dichos hombres, con pensamientos distintos a lo medianamente común, los que desde el principio fueron blanco más fácil para el autoritarismo religioso radical, fueron aquellos con capacidades extrasensoriales fuera de lo normal, que podían tener acceso directo a la información real de la existencia, la única Verdad. Y fue lo que yo viví.