Flores para sanar

Flor blanca


Las flores son seres vivos que han alcanzado su máximo nivel de evolución dentro del reino al que pertenecen, que es el vegetal. Por tanto, poseen unas características vibracionales que es importante que tengamos en cuenta.

Todas las flores han desarrollado un talento, una virtud propia que les ha hecho lograr canalizar una gran cantidad de luz en nuestro planeta. Y por ello expresan externamente una gran belleza física, reflejo de su interior.
Cada flor tiene una vibración, una característica concreta del ser individual que ha integrado de forma positiva. Por eso, todos los seres humanos podemos acceder a estas vibraciones sutiles que nos brina la Madre Naturaleza e impregnarnos de su sabiduría, que nos permite entender situaciones de miedo que podemos resolver de este modo.

Podemos entrar en contacto con la esencia de las flores a través de varias formas como pueden ser las infusiones (para mí no es el método más recomendado al someterse a altas temperaturas que pueden evaporarlas en gran medida), el contacto directo o mediante esencias extraídas de las flores mediante técnicas apropiadas que permiten conservar correctamente su esencia.
Y es en este último caso en el que podemos encontrar una gran variedad de preparados florales que atienden a distintos abanicos de tratamientos. Entre ellos podemos encontrarnos con el sistema florar de Bach, el más conocido de todos), las flores de Saint Germain, las de California, Australianas, el sistemas de Orquídeas Colombianas, las Europeas, las flores del Mediterráneo, de la Atántida y un largo etcétera.

Cada una de estas flores de cada sistema, nos ofrece una vibración particular para resolver un área de la personalidad y del deserrollo individual determinada.
Por ello es de gran interés su conocimiento y uso habitual como una herramienta más en nuestro camino de autoconocimiento en la vida.
Hablaremos de cada sistema floral en sucesivos artículos, para arrojar mayor luz sobre este tesoro poco explorado y que está a nuestro alcance.