Intraterrenos

Ciudad etérica

Mucho se ha hablado a lo largo de la historia de los seres intraterrenos. Hay muchas pruebas que atestiguan que desde las antiguas civilizaciones que poblaban la Tierra, se tenía conciencia de la existencia de estos seres, que habitan en los subsuelos de nuestro planeta.


Muchas ciudades y construcciones de gran envergadura se han asentado precisamente sobre ciudades intraterrenas, en busca de las beneficiosas energias que desde el interior de la Tierra proyectan hacia el exterior.
Entre las propiedades más destacadas que se le han atribuído a estas energías que emanan desde el subsuelo, encontramos la sanación de diferentes enfermedades del cuerpo físico, que remiten de forma sorprendente ante el contacto con estas energías tan especiales.

¿Cómo podemos acceder al interior de estas ciudades?

Hay que decir que la mayoría de estos lugares que se encuentran bajo nuestros pies, no son de naturaleza física, sino etérica, es decir, se encuentran en una frecuencia vibratoria diferente a la nuestra y por tanto no podemos acceder a su visión físicamente.
Algunos de estos seres etéricos, son grupos de antiguos humanos que vivieron físicamente en la Tierra y que evolucionaron espiritualmente mucho, iluminándose y pasando a un nuevo estado de consciencia para ayudar a Gaia y los seres que la habitan, desde su interior.
Con estas características podemos destacar la ciudad intraterrena de Erks, en Argentina.



También, en el interior de estas ciudades sutiles, residen maestros ascendidos, seres multidimensionales y grandes avatares que nutren a todo el planeta de su energía y dirigen nuestro proceso evolutivo.
En este caso podemos citar a Shamballa como uno de los referentes más importantes.

Ciudad etérica


Sin embargo, también existen determinados seres intrtaterrenos físicos, de gran elevación espiritual que podemos ubicar en diferentes partes del planeta, normalmente poco accesibles, como la antártida o el polo norte.

Es importante por tanto, que seamos conscientes de la existencia de estos seres y de cómo nos pueden ayudar en nuestro proceso evolutivo individual y colectivo, para una mayor y más acelerada apertura de nuestra consciencia, como han venido haciendo durante miles de años, pero que ahora especialmente deben ser reconocidos, en este maravilloso momento de trascendencia que estamos atravesando.