Extraterrestres en el Sistema Solar

Proporción aurea en Marte

En el pasado, varios de los planetas que ahora forman nuestro Sistema Solar, pasaron por un proceso similar al que actualmente vive la Tierra.
Fue hace muchos miles y millones de años y en esos planetas, existía vida por doquier: abundante vegetación, fauna, atmósferas ricas en gases necesarios para proliferación de la vida, ingentes cantidades de agua, etc.
Cuando la misión de cada uno de estos planetas se completó, al haber pasado por todas las fases de su proceso evolutivo, la vida en estos planetas se extinguió, pasando a presentar las condiciones que podemos observar en la actualidad, que hacen casi imposible la vida física, salvo para pequeños microorganismos.


Uno de los planetas que pasaron por un largo proceso evolutivo, similar al de la Tierra, fue Marte.
Durante millones de años Marte fue la cuna de diversas formas de vida vegetal y animal, e incluso humanoide.
Efectimente, en el planeta rojo hubo grandes civilizaciones de seres parecidos a los humanos terrestres, similares a lo que llamamos nórdicos, pero de altura mucho mayor.
Actualmente en marte, a parte de las ruinas de lo que una vez fue, hay diferentes bases artificales, en las que quedan una pequeña cantidad de seres, descendientes de aquellos que una vez poblaron el planeta.

Podemos encontrar otras de estas bases físicas pertenecientes a extraterrestres en Venus, un planeta que también completó su evolución hace millones de años.
En el propio Venus y otros planetas similares, los seres físicos que allí vivían, al ascender espiritualmente junto con su planeta, pasaron a habitarlo etéricamente en cuarta y quinta dimensión, como ocurre en la actualidad.

Foto de Venus


Ahora bien, vamos a hablar de las únicas excepciones que podemos encontrar, de vida física en nuestro sistema solar, sin contar con las bases extraterrestres asentadas en algunos planetas.
Miremos hacia Júpiter, el mayor de los planetas del Sistema Solar.
Este planeta no tiene vida, pero fijémonos en sus lunas, de las cuales algunas poseen unas condiciones atmosféricas que permiten albergar la vida.
Pues bien, en algunas de ellas, como Ganímedes o Europa, existe vida física tal y como la conocemos en la Tierra.

Ganímedes:

Foto de Ganímedes


Europa:

Satélite Europa


Seres de aspecto similar al humano, pero mucho más elevados espiritualemente, viven en estas grandes lunas jupiterianas.
Muchos contactados han relatado sus encuentros con estos seres e incluso afirman haber sido llevados en sus naves hacia estos lugares, aportando sorprendentes pruebas sobre estos maravillosos encuentros.

Es responsabilidad del hombre aceptar la existencia de nuestros hermanos de nuestro Sistema Solar en nuestro contexto evolutivo.

Esta es una cuestión que suscita la curiosidad de muchas personas en todo el mundo. ¿Por qué nos visitan o por qué no lo hacen? Y si no lo hacen... ¿cuándo será la hora en que lo hagan?


¿Cúando voleremos a contactar con los extraterrestres?

Mi percepción acerca de ello es que siempre han estado con nosotros. Han estado acompañándonos por miles de años. A lo largo de cada civilización, ellos han estado guiándonos para que completemos de forma satisfactoria nuestro proceso evolutivo.
Ellos de hecho han sido en parte nuestros creadores, cuando en la Tierra habitaban homínidos primitivos, que fueron base de la creación de los actuales seres humanos.
Hemos atravesado muchas etapas a lo largo de la existencia de la humanidad y en todas ellas han estado apoyándonos. En muchas de esas etapas hemos sido conscientes de su existencia, puesto que trabajan de forma directa con nosotros. No obstante, en la mayor parte del tiempo nuestra existencia en este planeta ellos han estado ocultos puesto que no estábamos preparados para tener contacto directo con ellos, ni era el momento adecuado.


¿Por qué nos crearon y ahora no les vemos?

Nosotros somos un gran experimento cósmico  (por amor) y debemos evolucionar sin el contacto consciente con otras civilizaciones hasta que no estemos preparados. Es parte de nuestra evolución.
Ellos tienen un nivel de vibración muy elevado y el contacto con ellos y que nos proporcionaran todo su conocimiento está muy alejado de lo que corresponde a nuestra evolución, ya que para aprender es necesaria la experimentación de todas las circunstancias que tenemos que aprender.


¿Cuándo volverán?

Como hemos dicho, siempre están ahí y han estado. En civilizaciones antiguas como la egipcia, la existencia de los extraterrestres era conocida por una parte significativa de la población.
Cabe destacar que el contacto directo con ellos solo se ha dado a lo largo de la historia con personas o grupos selectos preparados para ello.

Sol ascendiendo

Actualmente vivimos un proceso de ascensión planetaria y elevación de nuestra conciencia, por lo que cada vez estamos pudiendo acceder a un rango de información más amplio.
Muchas gente dice contactar telepáticamente con extraterrestres provenientes de diversas partes de la galaxia; otras personas simplemente están empezando a creer en ellos.

A lo largo de los años iremos teniendo cada vez más y más evidencias sobre su existencia, ya que nuestra mente libre de miedos y prejuicios permitirá que pueda manifestarse.
Sobre su personalización física y directa en la Tierra, diré que ellos por ahora tendrán prudencia en ese sentido, aunque se llegue a probar su existencia, puesto que hemos de saber que las circunstancias de evolución en la Tierra a través de nosotros mismos despertando nuestras propias capacidades son las más propicias para un mayor desarrollo de nuestra experiencia existencial en el planeta y en nuestro proceso actual de evolución.
Por todo ello, hemos de centrarnos directamente en el conocimiento de nosotros mismos, sin mirar al exterior, ya que en nuestro interior están todas las claves de la comprensión existencial. Cuando así sea, ellos se acercarán de forma más visible a a la humanidad.

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