Plano astral: leyes y guía

Vamos a daros una breve introducción de las peculiaridades del plano astral para que sepáis las leyes básicas de este plano para poder desenvolveros.

En primer lugar, cabe decir que el plano astral se corresponde con la cuarta dimensión y por lo tanto, en este plano el espacio-tiempo es relativo.
Podemos pasar aparentemente horas en el plano astral y cuando volvamos pueden haber pasado tan solo 20 minutos. O por el contrario, podemos creer que hemos estado en este plano solamente unos minutos y, sin embargo, al volver pueden haber pasado horas.
Dentro de esta cuarta dimensión, podemos desplazarnos a través del tiempo y ver situaciones que van a ocurrir o situaciones pasadas, de esta dimensión o dimensiones paralelas.

Plano astral

Viene siempre bien aclarar que la forma de desplazarse astralmente es a través de la intención. Allá donde pongamos la mente, allá llegaremos.

Un aspecto que es interesante destacar es que dentro del plano astral, nos podemos mover por las diferentes frecuencias que lo forman.
Lo que determina en que frecuencias nos encontremos, será nuestro nivel espiritual y nuestras emociones.
Por ejemplo, una persona que tenga sentimientos de rencor, envidia, avaricia, se encontrará en lo que denominamos bajo astral, donde se cruzará con las entidades de bajo nivel vibratorio, como sucubos, seres demoniacos, personas fallecidas que tienen sentimientos muy fuertes que les aferran a la Tierra, etc.
Una persona que tenga sentimientos de amor, compasión y alegría, se encontrará en el alto astral con seres de luz como maestros y ángeles.

Cara percibe el astral

Tenemos que destacar a su vez, que en el plano astral la visión no solo se da a traves de los sentidos etéricos, sino que todo es modificado por la visión interna.
Si, por ejemplo, salimos al plano astral y creemos que todo está lleno de monstruos, es seguro que las veremos. Si una persona tiene un determinado miedo, puede ser capaz de ver a un ser de luz como algo horrible.
El nivel de objetividad en la percepción viene determinado por el equilibrio interno y la sabiduría. Los conceptos erróneos que se tengan sobre algo, es lo que va a limitar la visión objetiva de esa realidad.

Hablaremos ahora de cómo la mente crea y modifica la realidad que vemos.
Sabemos que una de las leyes que nos gobiernan es la ley de atracción. Todo es mental. Y nuestra mente crea la realidad.
Este hecho queda más patente que nunca en el plano astral, en el que cualquier cosa que imaginemos, se manifiesta delante de nosotros.
Cualquiera que imagine una mansión gigante en la que desee vivir, podrá encontrársela en un instante delante de sí.

Por todo lo que hemos hablado, es aconsejable que si salimos al plano astral, sea con una actitud positiva y de amor, que nos ayude a descubrirnos a nosotros mismos, creando de esta forma una experiencia agradable y plenamente consciente.

¿Cómo viajar astralmente? Método sencillo

A continuación expongo una breve y sencilla guía de cómo lograr hacer un viaje astral a través de un método a la alcance de cualquiera.
Háganlo solamente si se sienten perfectamente preparados y estables emocionalmente, ya que es un proceso natural y no hay peligros, solo puede surgir el miedo propio ante lo desconocido.

Viajar astralmente no es algo reservado para unos pocos, si bien son muchos los que pierden las esperanzas después de haberlo intentado y no haber logrado resultados satisfactorios.
Es cuestión tan solo de darse cuenta de que si otros han podido, nosotros también somos capaces.

Cabe mencionar también que es importante tener un estado de salud física saludable, para facilitar todos los procesos de desdoblamiento entre nuestro cuerpo físco y el cuerpo astral.

Para realizar este ejercicio, nos acostaremos como cualquier día para dormir, aconsejablemente no habiendo cenado demasiado.
Nos tumbamos boca arriba en la posición denominada comúnmente como la postura del cadáver: con piernas y brazos ligeramente separados del cuerpo. La mandíbula la dejamos suelta y el cuello debe estar perfectamente apoyado, para que no esté en tensión.
No llevaremos calcetines y llevaremos ropa cómoda y ligera y nos arroparemos con algo que no ejerza demasiada presión.
Pasamos entonces a concentrarnos de los pies a la cabeza, en cada una de nuestras partes del cuerpo, sin movernos en absoluto durante todo el proceso.
Primero nos hacemos conscientes de los pies e imaginamos que cada vez van pesando más y más hasta hundirse en la cama y dejamos de sentirlos.
Así iremos subiendo por los tobillos, gemelos, rodillas, muslos, caderas, genitales, cintura, estómago, pulmones, hombros, brazos y manos, cuello, músculos de la cara y toda la cabeza. Hemos recorrido todo el cuerpo.

Entonces, en esos momentos observamos todas las sensaciones corporales, como se vuelven automáticas, la respiración surge por sí sola.
Nos vamos haciendo conscientes de cómo nuestro cuerpo se va durmiendo poco a poco y simplemente somo conscientes de ese proceso.
Vamos a darnos cuenta de cómo nuestro cuerpo se va quedando dormido.
En un momento, vamos a notar que vibramos rápidamente y un fuerte zumbido en nuestra cabeza: habremos salido al plano astral.

No hay nada que temer. Observen tan solo un momento las peculiaridades de este plano y vuelvan a su cuerpo físico con tan solo su voluntad.

Ha hecho su primer viaje astral.

Desdoblamiento astral



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